Origen del dálmata

El dálmata es una raza muy antigua. Se dice que sus orígenes se encuentran en Egipto, donde incluso se han encontrado dibujos de perros de esta raza corriendo al lado de carruajes tirados por caballos.

Están, los que sostienen que el dálmata nace en Yugoslavia y es llamado así por la persona que creó esta raza; Yuri Dalmatin. Existen pruebas, de que, a finales del siglo XVI, Yuri recibió unos perros a los que hizo criar. Dichos perros son conocidos como “dalmatins” o “perros turcos” pero no existe evidencia del aspecto físico de aquellos perros.

No debemos confundir el origen o nacimiento del dálmata con Dalmacia, provincia colindante al mar Adriático que no guarda ninguna relación con el animal.

Amigo de los caballos

El dálmata es una raza que históricamente se ha llevado muy bien con los caballos. Si hacemos un repaso por antiguos dibujos y pinturas rupestres, hasta obras de arte de finales de los siglos XVII y XVIII, veremos como la relación entre estos animales es muy estrecha.

Esta relación con los caballos fue el detonante para que esta raza se extendiera por toda Europa, ya que los gitanos viajeros la adoptaron, pero como decimos, es muy difícil encontrar el origen exacto de esta raza.

El dálmata en Inglaterra

Finales del siglo XVII. El dálmata se hace popular en la clase alta y burguesa. En Inglaterra se utilizan como perros de carruaje, donde cumplían dos objetivos básicos; proteger a los caballos y el carruaje de los amos (mientras estos viajaban) y meramente decorativo (era un indicador de estatus en dicha época).

Durante las paradas de estos viajes, los dálmatas guardaban los caballos en los establos, y protegía también el carruaje de los posibles ladrones.

La gran capacidad para aguantar la marcha en viajes y trayectos largos, es lo que hace de este animal tan proclive a ser utilizado como “perro de carruaje”.

Por otra parte, hay que destacar la fama que dichos perros adquirieron como “perros bomberos”. Esta denominación se les acató debido a que se les veía en compañía de bomberos ingleses, pero el dálmata no era solo un compañero, se ocupaba de tareas como librar edificios de ratas y alimañas similares. Debido al instinto de estos perros para perseguir carruajes, en multitud de ocasiones se les podía ver corriendo delante de carros de bomberos, dejando el paso libre para dichos vehículos. Actualmente es raro ver esto, pero la nomenclatura de “perro bombero” sigue vigente en Londres y el resto de Inglaterra.

Un perro que realiza multitud de tareas

Han sido centinelas en guerras, artistas de circo y cazadores, además de mascotas de parques de bomberos. Son perros extremadamente activos, y no se recomienda para personas que vivan en pisos pequeños. El mejor lugar para un dálmata es aquel en el que pueda correr y jugar. Por desgracia, la popularización de estos perros a raíz de películas y series, ha generado una sobreexplotación de la raza para criar perros mediocres que viven en lugares poco adecuados para sus necesidades.

Es importante recordar que estos perros son muy sociables, y si se quedan solos durante mucho tiempo pueden acarrear comportamientos depresivos y autodestructivos. Pero sin duda, un dálmata bien cuidado y atendido puede ser más que un compañero, y podrá desempeñar tareas tan variadas como salir a cazar o ser tu compañero de footing.

Tamaño

Rango de peso:

Machos: 25 – 35 kg
Hembras: 25 – 35 kg

Altura a la cruz:

Machos: 53 – 58 kg
Hembras: 48 – 55 kg

Característica diferenciadora

Pelo:

Corto, blanco con manchas negras

Otros:

Orejas caídas de forma natural

Expectativas

Nivel de energía: muy alto
Esperanza de vida: 12 -14 años
Tendencia a babear: baja
Tendencia a roncar: baja
Tendencia a ladrar: baja
Tendencia a excavar: baja
Necesidad de atención/socialización: alta
Necesidad de aseo general: baja